El brezo, ¿afectado por el óxido?
Decantarse por un rollo de brezo como sistema de ocultación para nuestra terraza o jardín conlleva múltiples ventajas: se trata de un material resistente, con poco mantenimiento y que dispone de una relación calidad-precio impresionante, pues dura muchísimos años en perfecto estado. Sin embargo, acertar con esta elección no nos garantiza el perfecto mantenimiento del vallado. ¿La razón? Que este esta formado, también y precisamente, por la valla que lo sujeta. Y si esta se degrada u oxida con el tiempo, puede convertirse en un auténtico problema.
Por fortuna y como sabes, existe un gran abanico de posibilidades a la hora de comprar un cerramiento sobre el que se apoye el brezo. Tal vez la malla metálica sea la que más pronto deba cambiarse, precisamente por ese proceso de oxidación que comentábamos. Pero ¿sabes cómo le afecta al rollo de bruc que nosotros te hemos suministrado?
- Su aspecto se ve deteriorado, ajado, sucio y amarronado.
- De hecho, pueden llegar a romperse algunas ramas, ya que el óxido lo corroe todo y resulta áspero al tacto.
- Además, arrimarse al vallado será un auténtico suplicio, pues nos dejará manchados, raspados.
- Las características de resistencia a la humedad y a los cambios climáticos del brezo se verán afectadas, pues, evidentemente, si el sistema que lo sujeta no soporta el agua, por ejemplo, repercutirá directamente sobre el seto.