La flora del entorno del mimbre: la encina

La flora del entorno del mimbre: la encina

Uno de los productos estrella que tenemos en Brezonatural.es lo constituyen los rollos de mimbre para cerramientos naturales de jardín y terraza. Con su aspecto natural, se integran perfectamente con el entorno del resto del jardín y, además, no requieren de grandes cuidados y permanecen en perfecto estado durante muchos años (en algunas ocasiones hay que cambiar antes la valla que lo sujeta que el propio sistema de ocultación).

 

Conseguir esta calidad no es tarea fácil pues, para ello, debemos controlar no solamente el proceso de fabricación sino también el origen de la materia prima. En este caso, procede de la Serranía de Cuenca, un ecosistema privilegiado en el que convive con otras especies como la encina, muy típica de sus bosques.

 

La encina, de hecho, se trata de un árbol de la familia de las fagáceas que puede alcanzar hasta 25 metros de altura. Al principio su copa es ovalada y después se ensancha para adoptar una forma más chata, motivo por el cual a esta especie también se la conoce bajo el nombre de chaparra o chaparro.

 

Sus hojas, por otra parte, son perennes y llegan a permanecer en el año hasta cuatro años, aunque el tiempo habitual se sitúa en el trienio. Son coriáceas y de color verde oscuro por la parte superior, aunque más claras en el dorso.