La flora del entorno del mimbre: el tomillo

La flora del entorno del mimbre: el tomillo

Además del mimbre que usamos para elaborar nuestros rollos para vallados naturales de terraza y jardín, esta fibra se trata de una especie decorativa que forma parte del entorno de la Serranía de Cuenca, un ecosistema en el que convive con una rica y variada fauna y flora. Entre estas plantas se encuentra el tomillo. Te lo contamos todo sobre esta compañera del mimbre.

 

Así, el tomillo o timó crece en los bordes de los caminos secos y matojos. De hecho, no resulta extraño encontrarlo a los pies del mimbre cuando vamos a recolectarlo. Se trata de una mata perenne de la familia de las Labiadas capaz de alcanzar hasta 30 centímetros de altura y que se cultiva, principalmente, con fines aromáticos, pues posee un olor muy característico. Sus hojas son fáciles de identificar, ovaladas y puntiagudas. Respecto a las flores, son rosadas y blancas.

 

Por otra parte, su consumo, igual que el del brezo que usamos para confeccionar los rollos de bruc, posee beneficios para la salud, pues es rico en vitamina C, aminoácidos, minerales como el aluminio, el calcio, el cobalto y el magnesio, aceites esenciales, flavonoides (anticancerígenos y antioxidantes), taninos y ácidos orgánicos como el ácido ursólico.

 

Se usa contra la anemia, está considerado como un antibiótico natural y tienen propiedades digestivas, tranquilizantes, antirreumáticas, y se recomienda tomarlo contra las migrañas y la falta de memoria.