Turismo rural en la cuna del mimbre

Turismo rural en la cuna del mimbre

Como todas las zonas del interior que han sufrido una despoblación y cuyo medio se ve amenazado, la Serranía de Cuenca, la cuna del mimbre con el que elaboramos nuestros vallados, se ha visto obligada a reinventarse. Así, gobiernos e instituciones públicas han puesto en marcha planes variados para preservar la flora y la fauna de este lugar que hace posible el desarrollo de nuestra materia prima, y para evitar las citadas migraciones. El turismo rural es una de estas estrategias.

 

Así, este tipo de turismo pertenece a un sector económico joven y en pleno desarrollo. Además ofrece opciones para todos los gustos: aquellos más intrépidos podrán disfrutar del llamado turismo de aventura, los naturalistas el ecoturismo, los creyentes de las iglesias, ermitas y el turismo religios: y así un largo etcétera.

 

En este marco, existen distintos pueblos de más o menos interés. Los más importantes son Villalba de la Sierra, Tragacete, Huélamo, Zafrilla, Valdemaca, Majadas, Beamud y Uña.

 

Por otra parte y para acabar, cabe decir que este crecimiento de la oferta turística ha llevado aparejada la promoción, conservación y desarrollo del paisaje y el sector servicios de la zona. Y todo eso contribuye positivamente sobre el mimbre, ¿verdad?