El entorno del brezo: Fontclara
Además de por su gran riqueza vegetal, por sus bellos paisajes y por albergar nuestro arbusto preferido, el brezo (con el que elaboramos nuestros vallados naturales para jardín y terraza, nuestros rollos de bruc, nuestras sombrillas y escobas), la comarca el Baix Empordà está sembrada de pueblos con no pocos pueblos atractivos que, además, constituyen un auténtico remanso de paz. Uno de estos pequeños núcleos urbanos es Fontclara.
La localidad forma parte del municipio de Palau Sator y tiene un edificio que destaca sobre todos los demás: el monasterio de Sant Pau de Fontclara, un edificio benedictino que dependía del monasterio occitano de Santa María de la Grassa y que durante los siglos XVI y XVII sufrió una remodelación (en concreto se le añadió unas capillas laterales).
Actualmente y al margen de estas capillas, está formada por una sola nave con cubierta de bóveda apuntada y un ábside semicircular. Su puerta de entrada es barroca y conserva algunas pinturas murales interesantes que se encuentran presididas por una imagen de Maiestas Domini en el interior de una mandorla, los signos de los cuatro evangelistas, y los apóstoles. Su estilo resulta similar a los de la iglesia de Sant Julià de Boada, Cuiïlles o Vilanova de la Muga. Es la única que se encuentra en buen estado (y ha sido restaurada, no por completo, eso sí).
En el interior del que ahora se usa como iglesia parroquial se puede ver, asimismo, una decoración en tonos rojos, ocres y azules. ¿Te atreves a descubrir este maravilloso templo del entorno del brezo? No te arrepentirás.