El entorno del mimbre: los Cortados del Júcar
Como sabes, el mimbre que usamos para elaborar nuestros rollos de mimbre para cerramientos naturales de jardín y terraza procede de la Serranía de Cuenca, un entorno con una rica flora, la responsable de sus maravillosos paisajes y de la que forma parte nuestra fibra favorita. Tal es la belleza del entorno, que no es difícil encontrarse a turistas relajados practicando senderismo y otras actividades. Una de las rutas más famosas es la del descenso de los Cortados del Júcar. Te lo contamos todo sobre ella.
Así, la bajada de los también conocidos como los barrancos de Cortados de Villalba requiere, solamente, de un traje de neopreno, especialmente si se realiza en épocas de deshielo. Cuenta con saltos y toboganes pero ningún rapel, motivo por el que no se necesitan cuerdas. La idea es realizarlo a baja velocidad, con control.
El recorrido se inicia desde el Ventano del Diablo, donde se deja el coche. A continuación nos adentraremos por una senda que baja hasta el cauce del río Júcar (tardaremos unos 15 minutos). Hay que atravesar un túnel y, una vez salgamos de él, encontraremos entre la vegetación (formada también por mimbre) hasta acceder al barranco. A partir de entonces tan solo deberemos saltar desde las rocas, a las pozas y similares. El salto más alto es el que tiene lugar desde una cascada de cuatro metros, a partir del cual hay que seguir a nado durante un momento.
Y tú, ¿te atreves a practicar el barranquismo en el entorno del mimbre?